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¿Quieres sumarte a un estilo de vida más natural, pero no sabes cómo iniciar? No te preocupes. Aquí te damos unos consejos prácticos que te ayudarán en la transición de sustituir la proteína animal por la vegetal.

Básicamente se trata de organizarse, tener disciplina y aprender a cocinar alimentos vegetales.

Proteína animal: reemplázala por proteína vegetal

¿Qué son las proteínas?

Las proteínas son nutrientes esenciales para la vida. Se necesitan para crear algunas hormonas y enzimas y todas las células del cuerpo (ICBF y FAO, 2018).

Lo más recomendable es comer entre 1.1 y 1.18 gr de proteína por cada kilo a diario (ICBF y FAO, 2018). Pero no necesariamente tiene que ser proteína animal. Una dieta vegetariana equilibrada puede cubrir todos los requerimientos nutricionales (Theimer, 2017).

 

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Alimentos vegetales repletos de proteínas

Muchos son los alimentos vegetales que contienen proteínas como:

  • Frutos secos como las nueces y almendras.
  • Leguminosas como garbanzos y lentejas.
  • Soya
  • Semillas de chía o girasol.
  • Cereales como el arroz, trigo y avena.

 

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Consigue la transición de proteína animal hacia la vegetal

Si tomaste la decisión de dejar la proteína animal por la vegetal ten por seguro que ya diste el paso más grande. La transición no es tan difícil como piensas. Con un poco de esfuerzo, disciplina y estos consejos podrás conseguirlo.

 

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1. Organiza tus comidas

El mejor aliado para cualquier nuevo hábito que quieras adquirir es la organización. Si tienes todo planeado será más difícil que caigas en el comportamiento que deseas evitar, en este caso, comer proteína animal.

Planea tus comidas diarias y las de la semana de forma que no haya ningún espacio que te permita caer. Además, procura variar los alimentos naturales que comes cada día y la forma de prepararlos para no aburrirte.

Organizar un menú variado que incluya una porción de cada grupo alimenticio es esencial. Una dieta bien planeada te garantiza el aporte adecuado de todos los nutrientes que tu cuerpo necesita (Theimer, 2017).

Si sientes que no lo puedes hacer solo no hay problema, consulta con un nutricionista.

 

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2. Reemplaza la proteína animal poco a poco

No te desesperes por dejar las carnes y grasas animales, trata de tomar con calma este cambio. Retira de forma progresiva los alimentos animales de tu dieta. Así evitas la ansiedad y caer en carencias nutricionales (Naidoo, 2016).

 

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3. Comienza a usar leches vegetales en tus preparaciones

Uno de los primeros cambios que puedes hacer en tu rutina de iniciación a la dieta vegana es usar bebidas vegetales. Estos productos pueden consumirse solos o con parte de tus preparaciones al hacer una torta, pan o alguna salsa.

Por otra parte, además de ayudarte en la transición estas bebidas son beneficiosas para el cuerpo. En su mayoría, están fortificadas con calcio y vitamina D, dos nutrientes esenciales que ayudan a fortalecer los huesos y dientes (Henning et al., 2017).

 

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4. Sé creativo en la cocina

No prepares siempre lo mismo y mucho menos de la misma forma. Innova en tu cocina y prueba diversas versiones de un mismo alimento. Agrega diferentes especias y condimentos a tus alimentos para cambiarles el sabor.

Esto evitará que caigas en la rutina y el aburrimiento. Si comes siempre lo mismo tienes más posibilidades de abandonar tu objetivo.

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5. No compres más carne

Si cada vez que abres tu refrigerador ves un trozo de carne o un muslo de pollo te provocará comerlo. Así que una de las cosas que debes hacer para iniciar esta transición es no tener proteína animal en casa.

Incluye en tus compras solo alimentos de origen vegetal. Preferiblemente adquiere y guarda en tu refrigerador las frutas y vegetales que se encuentren en mejor estado. Y que te provoque comerlas.

 


Tomar el hábito de sustituir la proteína animal por la vegetal no es sencillo, te tomará algún tiempo adaptarte. Pero seguro que estos consejos te harán mucho más sencilla la transición. ¡Esfuérzate, se constante y adopta un nuevo estilo de vida!


BIBLIOGRAFÍA.

– ICBF y FAO (2018). Guías alimentarias basadas en alimentos para la población colombiana mayor de dos años de edad. Recuperado de: https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/PP/SNA/guias-alimentarias-basadas-en-alimentos.pdf

– Henning, S. M., Yang, J., Shao, P., Lee, R. P., Huang, J., Ly, A…., Li, Z. (19 de mayo del 2017). Health Benefit of Vegetable/Fruit Juice-Based Diet: Role of Microbiome. Scientific Reports7(1), 2167. Recuperado de: https://doi.org/10.1038/s41598-017-02200-6

– Naidoo, U. (13 de abril del 2016). Nutritional Strategies to Ease Anxiety. Cambridge: Hardvard Health Publishing. Recuperado de: https://www.health.harvard.edu/blog/nutritional-strategies-to-ease-anxiety-201604139441#:~:text=Foods%20naturally%20rich%20in%20magnesium,been%20linked%20to%20lowered%20anxiety.

– Theimer, S. (5 de abril del 2017). La dieta vegetariana es una forma sana de comer, siempre y cuando se escoja una variedad de alimentos. Rochester: Mayo Clinic. Recuperado de: https://newsnetwork.mayoclinic.org/discussion/la-dieta-vegetariana-es-una-forma-sana-de-comer-siempre-y-cuando-se-escoja-una-variedad-de-alimentos/