Amigables con tu cuerpo y el planeta

Los productos de origen vegetal constituyen un pilar de una dieta saludable y balanceada. Las opciones de las que dispones para incorporarlos en tus platos son realmente variadas; una de ellas son los germinados.


¡Descubre qué son, cuáles son sus propiedades y cómo prepararlos a continuación!


Germinados como fuente de energía y nutrición en tu vida

¿Qué son los germinados?

En cuestiones de alimentación podemos llegar a ser bastante repetitivos. Y aunque sabemos que alimentarnos de forma variada es bueno para nuestra salud, no siempre sabemos con qué alimentos hacerlo. Aquí te vamos a presentar una buena alternativa: los germinados.

Estos son básicamente semillas que ya se han abierto y han expuesto su raíz. Al germinar las semillas, se aumenta el contenido de enzimas que se consume[1]. Son una excelente manera de incluir alimentos de origen vegetal vivos y frescos. Por lo tanto, son recomendados en cualquier tipo de alimentación y son ideales para una dieta vegana.

¿Cuáles son las propiedades y beneficios de los germinados?

Son varias las propiedades que tienen los germinados[2].

  • Contienen enzimas, fibra, vitaminas y ácidos grasos saludables. También, tienen una mayor biodisponibilidad de minerales y proteínas; estas últimas, además, son de mayor calidad.
  • Son un alimento de fácil asimilación.
  • Tienen muy pocas calorías.
  • Tienen nutrientes con poder antioxidante.
  • Contienen mayores concentraciones de algunos nutrientes; comparados con los que posee la planta adulta.
  • Debido a la mayor concentración de nutrientes, no necesitas consumirlos en gran cantidad. Por eso son ideales para acompañar otros platos.

Si consumes germinados regularmente, estos te pueden ayudar a regenerar la flora intestinal y favorecer la digestión, el metabolismo celular y la secreción de jugos pancreáticos. Además, tienen función reconstituyente celular, pueden mejorar las defensas y beneficiar los procesos de desintoxicación[3].

Los germinados en tu cocina. Algunos ejemplos

Puedes utilizar cualquier semilla de leguminosa o de cereal como germinado. Pero los más apreciados, sea por ternura o por sabor, son los brotes de legumbres (soya, alfalfa, lentejas o frijol mung), de cereales (trigo o cebada) y de otros cultivos (berro, rábano, calabaza, girasol, lino, sésamo o mostaza).

¿Cómo prepararlos?

¡Puedes cultivar tus propios germinados en casa! De este modo, obtendrás un alimento con nutrientes y libre de productos químicos. Es muy sencillo.

  • Coloca las semillas dentro de un frasco hasta cubrir la cuarta parte del mismo.
  • Cubre las ¾ partes restantes con agua.
  • Deja el frasco a oscuras, a una temperatura de 15-20°C, toda una noche. Así, las semillas se hidratarán.
  • Retira el agua al día siguiente y tapa el frasco con una gasa o tela. Guárdalo en un lugar donde no entre luz.
  • Una vez al día, escurre el agua sobrante con un colador y pon las semillas de nuevo en el frasco. Tápalo y guárdalo a oscuras.

Al cabo de 4-5 días tendrás los germinados. Ahora sí, pon los frascos a la luz del día para que los brotes activen la clorofila y se pongan verdes.

¡Eso es todo! Si quieres comenzar a poner en práctica nuevos hábitos para una alimentación saludable, prueba con los germinados, unos alimentos muy completos, con muchos beneficios y muy fáciles de hacer en tu casa.

REFERENCIAS.

[1] (Mercola, 2019)

[2] (Mercola, 2019)

[3] (Bioguía, 2012)

 

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BIBLIOGRAFÍA.

Bioguía (2012). Germinados: qué son, cómo hacerlos y cuáles son sus propiedades. Recuperado de www.bioguia.com

Cuerpomente (s.f). Germinados. Recuperado de www.cuerpomente.com

Mercola (2019). Grandes Razones Para Comer Más Germinados. Vía Orgánica. Recuperado de www.viaorganica.org

Oliver, D. (s.f.). Germinados: beneficios, riesgos y cómo prepararlos. Web Consultas. Revista de Salud y Bienestar. Recuperado de www.webconsultas.com