Amigables con tu cuerpo y el planeta

¿Has decidido cambiar tu estilo de vida actual por otro más saludable? Si la respuesta es sí, entonces debes saber que no es para nada complicado. Podríamos enumerarte una larga lista de acciones que corresponden a hábitos saludables; sin embargo, nos enfocaremos solo en uno de ellos: la alimentación balanceada.

La alimentación balanceada: ¿qué es y por qué es importante?

Alimentación balanceada para mejorar tu estilo de vida

Pues bien, alimentarse es un acto vital; si no nos alimentamos, nuestro organismo no podrá cumplir con sus funciones adecuadamente. No obstante, hay algo que es importante aclarar, alimentarse no es lo mismo que llevar una alimentación balanceada.

Lo que te vamos a explicar es válido para cualquier tipo de dieta. Recuerda que si optas por una dieta vegana o vegetariana, también debes preocuparte porque sea balanceada.

Entonces, ¿qué significa realizar una alimentación balanceada?

Llevar a cabo una dieta sana, variada y equilibrada; de eso se trata la alimentación balanceada. Consiste en consumir alimentos de calidad en las cantidades adecuadas. Así, los nutrientes que ellos contengan deben ser los necesarios para mantener tu vida saludable.

¿Y por qué decimos que es importante que lleves una alimentación balanceada?

Porque una alimentación de este tipo te proporcionará múltiples beneficios[1]. Por ejemplo:

  • Evitará que caigas tanto en excesos como en pérdidas de peso. Ambos casos pueden ser perjudiciales por los trastornos de salud que traen asociados.
  • Aumentará tu rendimiento y tu bienestar físico; menos estrés, más energía, mayor bienestar y mejor salud.
  • Te ayudará a dormir mejor, a levantarte bien por las mañanas y a sentirte más despierto durante el día.
  • Podrás prevenir mejor las enfermedades. Ten presente que una alimentación balanceada no significa que debes saturarte con el consumo de algún grupo de alimentos que sea saludable. Recuerda lo que dijimos en cuanto a calidad y cantidad.
  • Te permitirá controlar y mantener tu peso. En efecto, una vez que hayas alcanzado tu peso ideal, la alimentación balanceada te ayudará a conservarlo.
  • Podrás tener una mejor salud mental. Esta frase que data de los siglos I y II d.C.: mens sana in corpore sano; una mente sana en un cuerpo sano, evidencia la importancia de tener un cuerpo bien alimentado.

¿A qué le debes decir sí y a qué no en una alimentación balanceada?

Ahora que ya sabes los beneficios que te otorga una alimentación balanceada, pasemos a ver qué alimentos son los recomendados y cuáles no.

Los que sí

Lo principal es que conozcas la diferencia entre ración y porción, ya que muchas veces se confunde. Ración es la cantidad de un alimento que se recomienda consumir; en cambio, una porción es la cantidad que tú decides consumir[2].

No obstante, la Universidad de Harvard tiene una forma más sencilla para planificar tu dieta saludable[3]:

  • ½ plato de vegetales y frutas variados y de diferentes colores en la mayoría de tus comidas; pero atención, acá no entran las patatas.
  • ¼ de tu plato con granos integrales, enteros o en comidas que participan ellos como ingredientes. (quínoa, avena, trigo integral, pasta de trigo integral).
  • ¼ del plato con proteínas. Principalmente pescado, pollo, legumbres y nueces. En este caso debes limitar el consumo de carnes rojas y evitar las carnes procesadas y los embutidos.
  • Para cocinar y preparar tus comidas, escoge aceites vegetales (oliva, soya, canola, maíz, maní, girasol) y evita los parcialmente hidrogenados porque contienen grasas trans.
  • En cuanto a las bebidas, agua, café o té. Evita las azucaradas, limita la leche y sus derivados a no más de dos porciones al día, y los zumos, solo medio vaso.
  • Y dos últimos consejos: mantente activo siempre, y no olvides que lo que importa es la calidad, no la cantidad.

Los que no

Si lo que quieres es tener una condición saludable, debes evitar los siguientes alimentos o, en su defecto, consumirlos con menos frecuencia[4]:

  • Productos de pastelería industrial. Te aportan pocos nutrientes y pueden ayudar a aumentar el colesterol.
  • Los alimentos procesados: zumos de jugos, conservas, frutas en almíbar, snacks, etc.). Son de baja calidad nutritiva, tienen azúcares libres y otros ingredientes que no son buenos para la salud.
  • Los fritos o rebozados. Sí, son ricos, pero prescinde de aquellos que para su elaboración utilicen grasas trans.
  • Los embutidos, ya que en su mayoría son altos en sodio y contienen aditivos sin valor nutricional.
  • Los alimentos basados en harinas refinadas como la pasta, arroz y papas.
  • Las bebidas alcohólicas.

Definitivamente una alimentación balanceada será muy beneficiosa para tu salud y es muy fácil de hacer. Sí, sabemos que en el supermercado también nos ofrecen otros productos que son muy tentadores; pero no son saludables. Entonces, tú ¿qué prefieres?

 

***

 

BIBLIOGRAFÍA.

[1] (OMS, 2018)

[2] (Cuadrado, s.f.)

[3] (The Nutrition Source, s.f.)

[4] (García, 2018)