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Seguro que has oído hablar sobre la degradación de los suelos como problemática ambiental. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA, 2014), en el mundo hay 900 millones de hectáreas en riesgo de degradarse. Esto equivale a la extensión de todo Brasil. En Colombia, el Ministerio de Ambiente (2016) afirma que un 24 % de las tierras pueden degradarse por aridez. Y un 40 % presenta algún grado de erosión.

A esto contribuyen diversas actividades humanas: ganadería, pastoreo, agricultura, minería, construcción de viviendas (MinAmbiente, 2016). Aquí veremos en concreto cómo afecta la alimentación de origen animal a la degradación de los suelos. Y cómo podemos contribuir al cuidado del medio ambiente reduciendo nuestro consumo de carne e introduciendo en nuestra dieta más productos de origen vegetal.

Degradación de los suelos y la alimentación de origen animal

¿Qué es la degradación de los suelos y cuáles son sus causas?

La degradación de los suelos es un proceso degenerativo que reduce la capacidad de los suelos para desempeñar sus funciones características. Puede deberse a causas naturales o generadas por el ser humano. Esto ocurre en dos tipos de procesos (Euskadi.eus, 2017):

  • Los que desplazan las partículas del suelo. Principalmente erosión por agua y viento.
  • Los que degradan in situ, tanto físicamente (compactación, artificialización) como químicamente (acidificación, salinización, pérdida de materia orgánica, contaminación). 

La erosión genera la pérdida de la capa superficial y los nutrientes del suelo. Este es el efecto más visible de su degradación. Un proceso natural con frecuencia empeorado por malas prácticas. Cuando la tierra llega a un estado de desertificación, ya no puede recuperarse; la situación es irreversible (FAO, s.f.).

 El efecto de la ganadería y el sobrepastoreo en la degradación de los suelos

La carne y los productos lácteos son los alimentos cuya producción tiene mayor impacto ambiental y social. La ganadería provoca, entre otras cosas, pisoteo de tierras, acumulación de desechos, agotamiento y contaminación del agua (Greenpeace, 2010). De hecho, casi el 9 % del agua del planeta se usa para la industria cárnica. De acuerdo con la FAO (s.f.), para producir un kilo de carne de ternera se gastan 15.000 litros.

Por otra parte, según Greenpeace (2010), el 14 % de las emisiones de gases provienen de la ganadería. Entre otras cosas por el metano que generan las heces de los animales, que aumenta la huella de carbono de los productos cárnicos (Hombre Naturaleza, 2019; Soto, 2020). 

Además, la expansión para la producción piensos es la causa principal de la deforestación del planeta. El sobrepastoreo provoca la erosión del suelo y el uso de pesticidas afecta a los ecosistemas (Greenpeace, 2010; El Universo, 2020).

 ¿Qué puedes hacer para prevenir la degradación de los suelos?

  • Reducir tu consumo de carne y lácteos y aumentar el de alimentos de origen vegetal. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los productos de origen animal necesitan más recursos en su producción y tienen mayor impacto ambiental.
  • Realizar o favorecer como consumidor la agricultura sostenible. Es decir, actividades agrícolas respetuosas con el ambiente.
  • Cuidar los bosques y reforestar, especialmente en lugares con problemas de erosión.
  • Evitar la contaminación de los suelos.
  • Llevar a cabo prácticas efectivas de tratamiento de residuos.
  • Y en las huertas caseras: utilizar sistemas de riego que eviten sedimentación y salinización, luchar contra la sequía desarrollando variedades de vegetales resistentes, crear bancos de semillas y aportar nutrientes al suelo (Consumer, 2005; Green Facts, s.f.; Green Smart, 2020).

Si cambiamos el modo en que producimos nuestros alimentos y lo que decidimos comer, revertiremos la degradación de los suelos (Greenpeace, 2010) que conlleva:

  • Desequilibrio de los ecosistemas. 
  • Afectación de actividades económicas. 
  • Menor productividad. 
  • Inseguridad alimentaria.
  • Aumento de la pobreza. 

La gestión sostenible de la tierra es responsabilidad de todos. Te invitamos a proteger el suelo, un recurso natural vital para la supervivencia humana (MinAmbiente, 2016). Amplía tu conciencia ambiental, lleva un estilo de vida consciente y cuida tu alimentación. Para eso, puedes incluir más productos de origen vegetal, como las deliciosas bebidas de coco, almendra y avena de Jappi®.