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Un estudio de la Universidad de Harvard demostró que las personas que practicaron meditación mindfulness intensivamente desarrollaron áreas del cerebro asociadas con la compasión y la consciencia de uno mismo; asimismo, redujeron otras, asociadas al estrés. Impresionante, ¿verdad?

Aquí te explicamos cómo llevar a cabo esta actividad en tu vida cotidiana, para que disfrutes de sus increíbles beneficios (Gámez, s.f.).

Meditación mindfulness: cómo practicarla

Qué es la meditación mindfulness

Mindfulness significa “atención plena”. Es un tipo de meditación que proviene de la tradición hindú, pero su práctica es independiente de la espiritualidad. Consiste en enfocar la atención en el momento presente, sin modificarlo o juzgarlo, sino aceptándolo como es (García, 2018).

El objetivo de esta práctica es que estés completamente consciente de dónde estás y de lo que estás haciendo, sin reaccionar a lo que sucede a tu alrededor.

Se trata de vaciar la mente, estar en quietud y darte cuenta de quién eres. Implica, por ejemplo, prestar atención al beber un café, para tener conciencia de su aroma, tibieza, sabor… y así eliminar juicios de la mente (Gámez, s.f.).

Beneficios de la meditación mindfulness

La ciencia demuestra que este tipo de meditación tiene muchos efectos positivos en tu salud emocional y física. Esto se extiende al trabajo, relaciones y bienestar (Gámez, s.f.; García, 2018):

 

  • Colabora con tu manejo del estrés.
  • Reduce tu ansiedad. Un estudio del Hospital de Massachusetts demostró que personas diagnosticadas con ansiedad pudieron reducirla significativamente gracias a la práctica del mindfulness (Gámez, s.f.).
  • Incrementa tu atención y enfoca tu mente.
  • Reduce tu diálogo interno cuando lo necesitas, así como tus pensamientos intrusivos, para favorecer tu equilibrio mental.
  • Es eficaz en el tratamiento de algunas fobias.
  • Te permite dejar de identificarte con tus pensamientos y sentimientos, para verlos de forma más objetiva.
  • Es fácil de aprender.
  • Regula tu dolor mental y físico.
  • Mejora tus relaciones. Al compartir con amigos y familiares, podrás escucharlos y comprenderlos mejor.

Método de meditación mindfulness

La meditación mindfulness puede practicarse como una actividad planeada, en cierto lugar, a cierta hora. Sin embargo, también puede llevarse a cabo durante el día a día, en las pequeñas acciones cotidianas.

Meditación mindfulness en un tiempo y espacio determinados

Te proponemos un ejercicio básico de meditación (Mañas, 2009; García, 2018; Gámez, s.f.). Primero, busca un lugar cómodo y un momento tranquilo: puede ser al despertar o antes de dormir. Acuéstate en silencio, con luz tenue; si te ayuda, cierra los ojos. O bien, siéntate con la espalda erguida y los hombros caídos.

Elige un elemento en el que focalizar la atención: un sonido, una vela, un mantra… o tu respiración. Si eliges esta última, siente cómo se expande tu estómago al inspirar y se contrae al espirar.

Recibe todas las sensaciones sin modificarlas y mantente concentrado. Cuando aparezcan pensamientos, apártalos sin elaborarlos ni juzgarlos. Hazlo las veces que sea necesario.

Para terminar, sé consciente de tus sensaciones físicas. Lentamente, abre tus ojos. El tiempo que dure este ejercicio depende de ti: al principio pueden ser 5 minutos; luego, 20 o 30. Practícalo todos los días durante una semana y fíjate en cómo te sientes.

Meditación mindfulness en cualquier momento del día

Prueba a prestar atención, por ejemplo, al cepillarte los dientes: fíjate en tus movimientos, la sensación del cepillo en las encías, el sabor de la pasta… Haz lo mismo en cualquier instante; te darás cuenta de lo bien que esto te hace sentir (García, 2018).

Pon especial atención a todo lo positivo, porque evolutivamente estamos más predispuestos a ver lo negativo. En cualquier momento, observa las áreas tensas de tu cuerpo, sintonízate con tu respiración y percibe tus pensamientos y sentimientos (García, 2018; Gámez, s.f.; Mañas, 2009).

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La meditación mindfulness es —como la alimentación balanceada o el ejercicio— un hábito de vida saludable. Anímate a practicarla para regular tus reacciones, evitar los juicios negativos (especialmente hacia ti mismo) y disfrutar cada instante con más intensidad.

BIBLIOGRAFÍA.